AL OTRO LADO DE LA CALLE DEL OTOÑO

miércoles, 6 de marzo de 2013

Cosas en qué pensar. I



 Vivimos en nubes que nos sorprenden todos los días. Algo nuevo nos espera. A vos y a mí. Algo que, pensemos, nos va a hacer feliz. Nos acercamos al sol de nuestros pasos. A la luz de nuestro camino.
 Es más lindo pensar en lo que va a pasar, que manijarse con lo de antes. Hacer eternos los pensamientos del futuro. Porque pensar siempre es infinito; pero en el curso de lo incierto, lo alegre siempre gana, porque cuando cavilamos sobre el pasado, lo hacemos sobre cosas que nos hicieron mal. Y de ahí no podemos volver. Porque somos así. Nos gusta retorcernos en nuestros propios vacíos. Y por vacíos me refiero a los espacios huecos que nos dejaron las cosas malas por sacarnos las buenas. Antes de que nos sintamos mal por algo, es porque eso mismo nos hizo bien en otro momento.
 Por eso creo que lo mejor es aceptar que hay cosas (o lo que sea) que nos fallaron. Entender. Y tratar de sacar lo mejor. No dejar que la mente se quede en ese pasado. Aprender a controlarla para saber cuándo parar. Porque a pesar de todo, la tristeza siempre está. Y dándole el lugar necesario es la única forma de crecer.
 Por suerte, siempre existen esas cosas que nos hacen ver lo lindo de la vida. (Las personas que pasan, la ropa de la gente, y el poder hacerse miles de películas en la cabeza con las cosas que se ven a diario).
 Ya lo dije, vivimos en nubes que nos esperan todos los días con algo distinto. Nuevas historias por nacer.
 Eso es lo que me enseñó la vida. Donde veas oscuridad, del otro lado, allá (lejos), siempre hay un haz de luz. Lo importante es saber que atravesando lo que parece tenebroso, al final ( o al comienzo, mejor. Quién dice), está la luz. Luz del mundo que nos da ganas de vivir. Y de disfrutar todos los días.

 Del otro lado de la cara del mal,
ahí,
dando vuelta las cosas,
está el bien.
Es sólo cuestión de revolver un poco.


2 comentarios:

  1. Citando a No lo soporto, las salidas son entradas para abrir de otro lado. A veces las emociones negativas son inspiradoras, siempre que se pueda distanciarse lo suficiente. Los recuerdos son necesarios, conforman la identidad, siempre que no se hunda en la melancolia. Y haya expectativas en el futuro.
    Gracias por existir.

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  2. Toda la razón. Me gusta que se entienda a lo que voy.
    Ese gracias por existir fue para mí? jaja :)
    Gracias por tus comentarios siempre!!

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