AL OTRO LADO DE LA CALLE DEL OTOÑO

martes, 19 de marzo de 2013

Estamos. El ayer

Empiezan las clases
y vuelvo a extrañarte.
Ya no me podés llamar,
y yo no puedo abrazarte como siempre.

Ahora me siento más sola,
pero era mejor cuando estaba con vos.
Ojalá me llamaras hoy.
(Te hablaría con la mejor de todas mis voces).

Nos volveríamos a juntar,
como hace un año,
y el beso sería infinito.
Como a vos te gustaba contar.

Recordaría esa tarde como la única.
Porque si en mi soledad estuvieras vos,
sería mucho más linda.
(Esta vez, de verdad va a funcionar).

Y ojalá, de nuevo,
todo sea real.
Pero hoy te amo acá.
Y mañana, sabés, que puedo cambiar.

Te pido perdón,
porque recién ahora me doy cuenta.
No me arrepiento de lo que pasó.
Me arrepiento de no haberte querido antes.

3 comentarios:

  1. Sí, es para extrañar.
    Son complicadas las emociones, a veces no son claras. Y es tan dificil conocerse a si mismo, para ver la propia imagen, hacen falta espejos. Y emocionalmente es más dificil.
    Pero veo esperanzas.
    Este posteo no es poca cosa.

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  2. es muy lindo lo que escribiste...

    el arrepentimiento es bueno si uno entiende lo que pasó o pasa, veo que es así, uno en general valora las cosas después...

    siempre pasa... salu2

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  3. Demiurgo, tus comentarios siempre son tan acertados! Pero te confieso que este en particular me hizo sentir muy bien. Y aunque sé que en este caso particular no hay esperanzas, te digo que hoy comprendo que para encontrar a alguien a quien querer primero tengo que buscar en mí.

    JLO, gracias también por ese comentario. Ambos me hacieron feliz. Y sí, el arrepentimiento puede ser bueno, pero tal vez me hubiese gustado darme cuenta de estas cosas antes.

    Saludos a los dos!!

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