AL OTRO LADO DE LA CALLE DEL OTOÑO

martes, 30 de julio de 2013

Me sumerjo 
en un "ya sé".
Que el agua invade
papeles de vidas
que no quieren serlo.
Cuando la oscuridad
se hace dueña
y casi sin forzar
la realidad se hace valer.
Los días no parecen
sino más que pasar
sin ver
ni cantar.
Las luces se
me apagan, desde adentro
y no sé escuchar
de un mirar para caminar.

1 comentario:

  1. Y el tiempo a veces parece que pasa muy rapido, demasiado para que uno planee que hacer. A veces los esbozos de idea quedan anacronicos.
    Pero en la oscuridad puede haber un poco de luz. Gran invento las luces de emergencia.

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