AL OTRO LADO DE LA CALLE DEL OTOÑO

jueves, 5 de junio de 2014

La tristeza líquida
De nadar en el río del desconcierto.
Saberse rodeada de agua,
Sin animarse a dar el primer aleteo.
(mis brazos ya son aletas
Por tanto volver al mismo lugar)
Ya aprendí a respirar
A flotar, a suspender
¿qué me falta para aprender a secar
La inundación?

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