AL OTRO LADO DE LA CALLE DEL OTOÑO

domingo, 10 de agosto de 2014

De cuando suspirar es lo único que queda
Vacía hasta la boca
de tanto llorar.
Frío el cuerpo todavía.

Ser agua que recorre
tu cuerpo.
Ser el aire envolviendo
viento de oscuridad
                          en la corriente
                                                     hacia la desolación.
Ser el no que recubre
la ola que no se estrella.
Ser ese pequeño puño
que llega sin fuerza.

Paso lento sin retorno
Ni fin ni medio para terminar.
El "hasta acá" lo dijeron al principio.
Ahora caminar/seguir/llorar
es lo mismo que nada
Ni el primer suspiro sigue corriendo.

Desvanecer
cada escalón
menos
hacia abajo.
Quedar
Flotar

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