AL OTRO LADO DE LA CALLE DEL OTOÑO

domingo, 31 de agosto de 2014

Párpados enrulados desenvolviendo las horas
entierran frente a mí
el mover alterno:
(ver; llorar)
Aferrarte los huesos
antes que evaporen el ahogo.
Resquebrajarte internamente, entre
arrugados y violentos ojos.
Hambre, el despojo abarca
Vacío hasta ese estante
¿Dónde quedó el alimento
el arte
el amor?

Será entonces
esa lágrima la última luz que quede.
Que todavía no avienta su paso
resguarda la caída
al camino preciso que regenere
mi oscuridad.

1 comentario:

  1. No tengo palabras que sean dignas de comentar tu poema. Es intenso, tan emocional e inspirado.

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